Publicado o dia: 2008-08-26

Ballenas en Agosto.


Ballenas en agosto.

Conociéndo Uruguay Agosto 13th, 2008
Es temprano en la mañana y el mar está silencioso. Unas pocas gaviotas revolotean cerca de la costa. Decenas de personas se encuentran en espera de una forma o indicio que les indique que están cerca de ballenas. La calma y la observación son claves en el avistaje. Una forma mínima aparece a lo lejos. Desde el otro lado, otro movimiento sinuoso. Al fin un soplido, el indiscutible distintivo. El aliento queda suspendido, rendido al majestuoso espectáculo de la naturaleza

Estamos en la costa de Rocha en agosto, mes de ballenas. Y es que las costas uruguayas son lugares de tránsito de la ballena franca.
Los cetáceos seguirán apareciendo hasta los primeros días de noviembre para cumplir con sus ciclos de reproducción. Las ballenas enfilan hacia aguas más cálidas en el invierno y la primavera, lo que hace de Uruguay un excelente corredor para observar a los animales más grandes del mundo.
Solo es cuestión de paciencia, ya que no hay puntos únicos de avistaje. Las ballenas transitan por toda nuestra costa, principalmente por Maldonado y Rocha.
Entremos entonces en esta “Ruta de Ballenas”, donde nuestro país tiene el privilegio natural de pertenecer a la ruta migratoria de estos grandes mamíferos marinos.

Ruta de las ballenas
La ballena franca se encuentra cerca de la costa uruguaya entre julio y octubre. Se pueden ver individuos solitarios, en socialización o madres con sus crías. En otros lugares como Brasil o Puerto Madryn, las ballenas se encuentran en bahías donde paren a sus crías, mientras que Uruguay es un lugar de tránsito.
Federico Riet, Doctor en zoología y director del proyecto Ballena Franca Austral, nos aclara parte de su ruta: “Durante el invierno y la primavera se encuentran en aguas costeras de América del Sur, África del Sur y Australia, además de existir registros en islas subantárticas. A partir de la primavera (octubre-diciembre), comienzan a viajar al sur para alimentarse y durante el verano se trasladan a las aguas alrededor de la Antártida o a otras zonas del Océano Austral”. Se desconoce el número certero de ballenas, pero se sabe que gracias a su proteccionismo las poblaciones van en aumento.
La especie viene a Uruguay a reproducirse, donde realiza actividades de cortejo, apareamiento, gestación y lactancia. Estos enormes animales pueden llegar a vivir más de 100 años, miden entre 14 y 16 metros y alcanzan unas 45 toneladas de peso.
Nuestro país volvió a formar parte en 2008 de la Comisión Ballenera Internacional, tras 22 años de ausencia en ese organismo, formado por 81 países.
El avistaje
El turismo de avistamiento de ballenas mueve cada año a más de 12 millones de personas y genera unos 2.000 millones de dólares en los 90 países donde se pueden observar a estos cetáceos.
El avistaje de ballenas podría atraer a turistas europeos y estadounidenses de alto poder adquisitivo, a los cuales también les interesa un turismo ecológico y sustentable dentro de nuestro territorio. La idea principal es situar a la ballena como un producto turístico, pero “sólo dentro del marco del turismo sostenible”, aclara el responsable de la Organización para la Conservación de Cetáceos de Uruguay.
El circuito “Ruta de las Ballenas” tiene una función turística e interpretativa y recorre a lo largo de la costa este del país, desde la localidad de Punta del Este hasta la frontera con Brasil, diferentes puntos estratégicos, como faros y elevaciones naturales, desde donde es posible ver a los cetáceos.
“La ballena es una especie que llama la atención de la gente y hace que nos acerquemos más al mar y hacia otras problemáticas muy graves de ese hábitat”, aclaran desde la Organización, la cual busca planificar y concientizar a la gente acerca de estos temas.
Divisar ballenas no es tarea fácil. Se necesita paciencia y observación. Usualmente se observan movimientos diferentes en la superficie, gaviotas revoloteando, hasta distinguir el característico resoplido en forma de “V” como una señal de presencia. Se pueden distinguir mejor entre la mañana (temprano) y la tarde, cuando los movimientos del agua se aprecian mejor. La observación debe ser continua, ya que pueden estar hasta 15 minutos bajo el agua. La aleta caudal es muy ancha, y usualmente es vista en superficie antes de que el animal realice un buceo prolongado.
Ballenas y ballenatos
La ballena es un mamífero, y por lo tanto sus crías dependen enteramente de la leche de sus madres durante un buen tiempo.
El período de gestación es de aproximadamente 12 meses. Las hembras de ballena franca austral paren una cría cada tres o cinco años en zonas costeras protegidas, durante los meses de invierno. El destete de la cría usualmente es al año, pero existen registros de separaciones entre los seis y ocho meses. El sistema de apareamiento está basado en la competencia espermática, siendo los testículos de la ballena franca los más grandes del reino animal (900 kilos). Las hembras se aparean sucesivamente con más de un macho o simultáneamente con dos de ellos. Al igual que en otras especies de cetáceos, los comportamientos sexuales son observados a lo largo de todo el año. Teniendo en cuenta que la gestación es de un año, la ocurrencia de comportamientos sexuales fuera de la estación invernal se considera netamente un comportamiento social.
La estructura social de la ballena franca austral forma grupos pequeños y ocasionalmente grandes congregaciones durante la alimentación. En superficie es muy claro observar grupos con comportamientos relacionados a la actividad sexual, en los cuales varios machos son muy activos en la presencia de una sola hembra. La ocurrencia de saltos y exhibición de la aleta caudal es común.
La dieta de esta especie se basa principalmente en pequeños crustáceos y ocasionalmente krill. Para alimentarse, la ballena franca nada con su boca abierta a través de las concentraciones de zooplancton, filtrando así a sus presas a través de sus largas barbas.
Como otras especies de ballenas, la franca austral fue explotada durante el siglo XIX y comienzos del XX, habiéndose instalado una factoría en la Bahía de Maldonado. A pesar de la cacería intensa de la que fue víctima la especie, su recuperación aparenta ser segura a lo largo de su distribución (Australia y Sudáfrica). En Brasil y Chile se rescata lentamente, mientras que su estatus en áreas remotas es desconocido, con excepción de las islas Auckland y Campbell.
La ballena es también uno de los emblemas de la conservación de fauna marina internacional y es considerada una especie “paraguas”, ya que su protección conlleva un mayor cuidado de su hábitat y de otros seres marinos que concitan menos atención.
Organizaciones pro ballenas
La organización Cetáceos Uruguay recibe financiamiento de varios organismos internacionales que promueven el desarrollo e investigación de estos imponentes animales.
Según Riet, “Cetáceos Uruguay es una organización que pretende establecer, desarrollar y fomentar la investigación y conservación de mamíferos marinos en el país mediante proyectos concretos de investigación y conservación, generando ámbitos e instancias de discusión vinculadas a éstos. Se pretende también continuar y mantener la capacitación de recursos humanos nacional e internacionalmente, así como establecer el primer laboratorio para el estudio de los mamíferos marinos en Uruguay”.
Actualmente, junto a la ONG Profauna y con el aval institucional y académico de la Facultad de Ciencias (UDELAR), Cetáceos Uruguay se encuentra organizando la XIII Reunión de Trabajo de Especialistas en Mamíferos Acuáticos de América del Sur y el 7º Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Especialistas en Mamíferos Acuáticos (www.solamac.net), los cuales serán llevados a cabo en la Intendencia Municipal de Montevideo en octubre próximo.
En lo que respecta al turismo, en Uruguay se impulsan desde 2002 una serie de estrategias destinadas a atraer este tipo de visitantes a partir de la creación de la llamada “Ruta de las Ballenas”: el Día de Protección a la Ballena Franca y un decreto que regula el avistaje embarcado.
El año pasado, el país anunció su reingreso a la Comisión Ballenera Internacional. Para ello canceló su deuda, que era de unos 80 mil dólares y que había contraído durante más de 20 años.
Fuente: Por Laura Federici - Revista Sala de Espera Uruguay .Laurafederici@saladeespera.com.ve –

Federico Riet – Doctor en zoología – Paula Costa – Magíster en ciencias - Proyectofrancaaustral@gmail.com - www.cetaceos.org.uy


www.playaverde.com.uy rss feed | ©2007 www.playaverde.com.uy | design by tangram